domingo, 13 de mayo de 2012

Terminando.

Creo que no existe tal cosa como un corazón roto, creo que lo que se rompe en mil pedazos es el orgullo, lo que lleva a perder la dignidad, lo que lleva a hablar borrachamente a tu ex a las cuatro de la mañana para decirle cuánto lo extrañas o amas y para decirle lo mucho que lo odias por lo que te hizo, todo en un minuto de cambios de corazón, en una misma llamada mandada al buzón. 


Sí, y todo es por un orgullo roto, que no te permite aceptar que no te pudieron no querer o que dejaron de hacerlo, pero sigues ahí, ya sin dignidad,  todo porque una parte de ti, espera que, como buena comedia romántica, se dé cuenta de lo mucho que haces por él, lo buena que eres con él, el placer que le das, lo mucho que ama besarte y estar contigo y que recapacite, vuelva a estar consciente de que siempre te amó, entonces recuperar el control y que se arrepienta de siquiera haberlo dudado. 


Nunca pasará, jamás va a valorar a alguien que olvidó su propio valor.


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